Messi, el último baile: una noche eterna en el Monumental

Lionel Messi cerró su historia con la Selección Argentina en una noche que reunió fútbol, memoria, emoción y una despedida a la altura de una carrera extraordinaria. Ante más de 80.000 espectadores en el Monumental, el capitán disputó su último partido con la camiseta argentina y fue protagonista de una victoria 3-0 ante Benín.

Pero el resultado fue apenas una parte de una noche construida alrededor de un número, una camiseta y una historia que atravesó más de dos décadas.

FOSTER! NEWS | DEPORTES
7 DE OCTUBRE DE 2026


UNA DESPEDIDA CONVERTIDA EN HOMENAJE

Las entradas para la despedida se agotaron en menos de dos horas. Alrededor de 85.000 personas ocuparon el Monumental para acompañar al capitán en su última presentación internacional.

El recibimiento comenzó antes del partido, con fuegos artificiales, espectáculos de luces, una enorme camiseta sobre el campo de juego y una multitud que convirtió el estadio en el escenario de una despedida colectiva.

En Buenos Aires, además, distintos monumentos fueron iluminados de celeste y blanco, incluido el Obelisco.

El mensaje dominante fue sencillo: gracias.


UN RECONOCIMIENTO QUE FUE MÁS ALLÁ DEL FÚTBOL

La jornada histórica había comenzado incluso antes de que Messi ingresara al Monumental.

Horas antes del partido, la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó un doctorado honoris causa durante una ceremonia realizada en la sede de la Asociación del Fútbol Argentino.

El reconocimiento incorporó una dimensión diferente a una jornada dominada por homenajes deportivos.

Messi, quien en distintas oportunidades había hablado sobre su pesar por no haber podido dedicar más tiempo a sus estudios, recibió la distinción con orgullo y humor.

"¡Poder decir que soy doctor honoris causa!", expresó el capitán.

Así, antes de la última camiseta, el último himno y el último partido, Messi recibió un reconocimiento que trascendió el terreno de juego.


"LA ALEGRÍA DE MI VIDA"

Mientras Buenos Aires se preparaba para la despedida, el homenaje también apareció lejos del césped.

Frente a la sede de la AFA, los hinchas desplegaron una enorme bandera argentina con la imagen del capitán y una frase que resumió el sentimiento de una generación:

"LA ALEGRÍA DE MI VIDA".

La imagen condensó una relación construida durante más de dos décadas entre un futbolista y un país que lo acompañó desde sus primeros pasos internacionales hasta la conquista de los títulos más importantes.

No era solamente una despedida.

Era el reconocimiento a una figura que estuvo presente en algunos de los momentos más trascendentes de la historia reciente de la Selección Argentina.


EL MINUTO 10: TODO EL MONUMENTAL DE PIE

A los diez minutos, el partido se detuvo.

No fue una pausa cualquiera. Fue el momento elegido para que más de 80.000 personas homenajearan al hombre que llevó durante años la camiseta número 10 de Argentina.

Desde los cuatro costados del Monumental, los hinchas se pusieron de pie. La ovación se extendió por el estadio mientras las cámaras registraban una escena que resumía el significado de aquella noche.

Incluso los futbolistas de Benín se acercaron para participar del homenaje.

En uno de los palcos, Antonela Roccuzzo, Celia Cuccittini y los hijos de Messi, Thiago, Mateo y Ciro, acompañaron el reconocimiento con aplausos.

El número 10 dejó de ser simplemente un dorsal.

Durante unos minutos, fue la manera que encontró un estadio entero de decirle adiós.


UNA NOCHE COMPARTIDA CON LOS CAMPEONES

La despedida también reunió a varios de los futbolistas que compartieron con Messi la conquista del Mundial de Qatar 2022.

Ángel Di María, Rodrigo De Paul, Nicolás Otamendi, Giovani Lo Celso y Leandro Paredes estuvieron presentes en una noche que reunió distintas generaciones de la Selección.

Di María ya había cerrado su ciclo internacional. Otamendi también disputó su último partido con la Albiceleste.

La despedida de Messi, por eso, no fue solamente individual.

Fue también el cierre de una época.


LA EMOCIÓN ANTES DE QUE COMENZARA EL PARTIDO

La emoción apareció incluso antes del primer minuto de fútbol.

Durante el Himno Nacional Argentino, Messi y Lionel Scaloni atravesaron uno de los momentos más emotivos de la jornada.

El entrenador había definido la jornada como un día inolvidable.

Messi, sin embargo, dejó claro que todavía había una misión por cumplir.

Mientras ingresaba al campo de juego, arengó a sus compañeros:

"Con la pelota, haciendo goles, de esa manera disfrutamos".

La despedida podía ser histórica.

Pero el capitán todavía quería jugar.


BENÍN NO VINO A SER UN SIMPLE INVITADO

La celebración no impidió que el partido fuera competitivo.

Benín sostuvo el empate durante el primer tiempo y tuvo incluso algunas situaciones para incomodar a la Selección Argentina.

Messi tuvo oportunidades, entre ellas un tiro libre que exigió al arquero africano y un remate desde afuera del área.

El cero se mantuvo hasta el descanso.

La fiesta todavía necesitaba fútbol.


EL GOL QUE ABRIÓ LA ÚLTIMA FUNCIÓN

Argentina encontró el primer gol apenas comenzó el segundo tiempo.

Messi ejecutó un córner desde la izquierda y Nicolás Otamendi apareció para conectar un fuerte derechazo.

ARGENTINA 1 — BENÍN 0.

El gol tuvo un significado especial: dos campeones del mundo protagonizaban una de sus últimas escenas con la camiseta argentina.

Poco después, Otamendi dejó el campo de juego entre una enorme ovación.


MESSI SIGUIÓ DEJANDO SU HUELLA

Tres minutos después de ingresar, Nico Paz recibió una asistencia de Messi y definió con un zurdazo colocado para marcar el segundo.

ARGENTINA 2 — BENÍN 0.

La conexión entre el capitán y una nueva generación resumió otra de las dimensiones de la despedida: Messi no solamente estaba cerrando su propia historia.

También estaba dejando una última marca sobre los futbolistas que continuarán el camino de la Selección.


EL ÚLTIMO GOL

A los 70 minutos llegó el momento que todos esperaban.

Giay fue derribado dentro del área y Argentina tuvo un penal.

Messi tomó la pelota.

El estadio esperó.

El capitán ejecutó el remate cruzado, fuerte y arriba.

Gol.

ARGENTINA 3 — BENÍN 0.

El Monumental explotó.

Sus compañeros lo abrazaron y lo levantaron en el aire. La multitud celebró el gol que convirtió al cierre de su carrera internacional en una escena todavía más extraordinaria.

Messi acababa de marcar el 126.º gol de su historia con la Selección Argentina, en su 208.º partido con la camiseta nacional.

No podía haber elegido un escenario más simbólico para escribir la última línea.


TODAVÍA QUEDABA UNA ÚLTIMA IMAGEN

En los minutos finales, Messi continuó buscando.

Un tiro libre terminó con un remate que golpeó en el palo. El gol estuvo nuevamente cerca.

Pero ya no era necesario.

La historia estaba completa.

El capitán dejó el campo de juego después de una noche en la que había marcado, asistido, recibido una ovación multitudinaria y compartido el último partido con compañeros que formaron parte de algunos de los capítulos más importantes de la historia reciente del fútbol argentino.


MÁS DE DOS DÉCADAS CON LA CELESTE Y BLANCA

La despedida llegó después de una trayectoria internacional que incluyó algunos de los mayores triunfos de la historia de la Selección Argentina.

Messi conquistó la Copa América 2021, la Copa América 2024 y el Mundial de Qatar 2022, torneo que terminó con una espera de 36 años para Argentina y consolidó definitivamente su lugar entre las grandes figuras de la historia del fútbol del país.

También hubo derrotas.

En 2016, después de la derrota ante Chile en la final de la Copa América Centenario, Messi había anunciado temporalmente su retiro de la Selección.

Aquella historia, sin embargo, todavía tenía capítulos por escribir.

Y los escribió.


EL MUNDO DIJO GRACIAS

La despedida tampoco quedó limitada a Argentina.

Neymar, antiguo compañero de Messi en Barcelona y uno de los futbolistas que compartieron con él algunos de los años más importantes de su carrera europea, se sumó al homenaje.

Su mensaje apuntó directamente a la dimensión internacional de Messi: Argentina podía despedir a su capitán, pero el impacto de su carrera pertenecía a todo el fútbol.

"No es solo Argentina la que te agradece; el mundo te agradece por todo lo que hiciste por el fútbol".

La frase refleja una dimensión que excede cualquier estadística.

Messi fue campeón, capitán, goleador y símbolo.

Pero también fue protagonista de una transformación cultural que convirtió cada partido suyo con Argentina en un acontecimiento seguido mucho más allá de las fronteras del país.


EL CAPITÁN QUE DEJÓ UNA ERA

Con Messi se marcha también una etapa de la Selección Argentina.

El brazalete de capitán pasará a Cristian Romero.

El futuro de la camiseta número 10 todavía no está definido.

Lionel Scaloni fue contundente al respecto:

"Hasta el partido de Leo, no le vamos a dar la 10 a nadie. Después veremos".

La frase resume la dimensión del vacío que deja Messi.

No se trata solamente de reemplazar a un futbolista.

Se trata de continuar después de una época marcada por un jugador que durante más de veinte años convirtió la camiseta argentina en parte inseparable de su identidad.


DESPUÉS DE LA SELECCIÓN, UNA INCÓGNITA

La despedida internacional tampoco significa necesariamente el final inmediato de la carrera profesional de Messi.

El capitán mantiene contrato con Inter Miami hasta 2028, aunque el futuro más allá de la Selección permanece abierto.

La muerte de su padre, Jorge, dos meses antes de la despedida, también había llevado a Messi a reconocer que podría replantearse sus planes y dejar el fútbol profesional antes de lo previsto.

Así, mientras Argentina cerraba una página histórica, permanecía abierta otra pregunta:

¿cuánto tiempo más seguirá Messi dentro de una cancha?

La respuesta todavía pertenece al futuro.

Por ahora, una certeza queda escrita: la camiseta argentina ya no volverá a tener al mismo número 10.


EL ÚLTIMO BAILE

Durante años, Argentina esperó verlo levantar finalmente el trofeo que tantas veces se le había escapado.

Llegó Qatar.

Llegó la Copa.

Y después llegó el momento inevitable que ninguna carrera puede evitar.

La última camiseta.

El último himno.

El último minuto 10.

El último gol.

La última ovación.

En el Monumental, Lionel Messi cerró su historia con la Selección Argentina de la misma manera en que construyó buena parte de ella: con la pelota en los pies, rodeado de compañeros y frente a un estadio que sabía que estaba presenciando algo irrepetible.

La noche terminó.

La era, no.

Porque hay carreras que terminan con un pitazo final.

Y hay otras que quedan para siempre en la memoria.

La de Lionel Andrés Messi pertenece a esa segunda categoría.


FOSTER! NEWS
Hechos claros. Contexto real.

Share